
Siempre me ha fascinado ver la evolución de los artistas, cómo cada etapa está llena de aprendizaje, experimentación y a veces, hasta frustración. En este post, quiero compartir contigo mi propio viaje como dibujante: desde mis primeros garabatos hasta el estilo que estoy cultivando hoy.
Los Primeros Pasos: Aprendiendo lo Básico
Para ser honesta, no sabía dibujar nada al principio. De hecho, mis primeros intentos eran solo bolitas y palitos. Todo comenzó por pura curiosidad. En la secundaria, tenía compañeros que ya dibujaban, y los observaba con mucha atención. Fui viendo cómo lo hacían ellos , después empecé a imitar sus técnicas, pero de una manera muy amateur.
- Primeros intentos: Mis dibujos no eran nada sofisticados, solo trataba de hacer lo que veía a mi alrededor.
- El taller de artes plásticas: Cuando tuve la oportunidad de tomar un taller de artes en la secundaria, ahí empecé a ver algunas técnicas más, lo que me permitió mejorar.
- Explorando más: Mi curiosidad no paró ahí, y comencé a comprar revistas como «Dibujarte», que traían tutoriales de cómo dibujar estilos de cómic y manga.

Experimentando con Estilos y Técnicas
Conforme el tiempo pasó, mi interés creció más y más. Desde pequeña, siempre me interesó el anime, y lo empecé a estudiar con más profundidad. Compraba revistas y mangas de mis animes favoritos, y trataba de replicarlos a mi manera.
- Mi primera influencia: El anime fue mi principal motivación para comenzar a dibujar, y lo que más me inspiraba a mejorar.
- Practicando en la universidad: En la universidad, empecé a practicar más con la guía de mis profesores.y a conocer a más personas que compartían mi amor por el dibujo. Fue entonces cuando mi técnica comenzó a tomar forma.

El Momento «¡Lo Logré!»
Mi progreso no fue solo sobre la técnica, sino también sobre el estilo personal que comencé a desarrollar.
- Dibujando con confianza: A medida que mejoraba, me sentía más segura de mis trazos y colores.
- Definiendo mi estilo: Hoy en día, mi estilo tiene una mezcla de influencias del anime, pero también mi propio toque, algo que siempre ha sido muy importante para mí.
- Técnicas aprendidas: Todo lo que aprendí en la licenciatura en artes fue clave. Las nuevas técnicas que estudié me ayudaron a desarrollar proyectos increíbles y a mejorar aún más.

Lo Que He Aprendido
Mirando hacia atrás, veo todo lo que he aprendido en el camino. Algunas lecciones que me han ayudado son:
- La práctica constante es la clave: No hay atajos, solo dibujar, equivocarse y seguir adelante.
- No tener miedo al cambio: No tener miedo de modificar tu estilo o probar algo nuevo.
- Aceptar los errores: Cada error es una oportunidad para aprender, y eso es algo que he aprendido a aceptar como parte del proceso creativo.
Conclusión: Un Viaje que Sigue
Mi evolución como artista no ha terminado, y no creo que lo haga nunca. Cada día sigo aprendiendo algo nuevo, y cada dibujo es una nueva oportunidad para mejorar. Mi consejo es: No tengas miedo de evolucionar. No importa cuántos errores cometas, lo importante es seguir creando y disfrutando el proceso.
¡Gracias por leerme! ✨
Si te gustó, déjame un comentario o comparte esta entrada con otros artistas. Me encantaría saber tu proceso y qué te ha inspirado a seguir dibujando. ¡Nos leemos pronto! 🎨💖
